De los afiliados, la gran mayoría pertenecen a los sectores de la industria extractiva y los servicios, a los que sigue la construcción y, en último lugar, la agricultura y ganadería. Y es que la economía de la zona está fuertemente vinculada al aprovechamiento de los recursos naturales endógenos.
Como se puede apreciar, el número de personas afiliadas a la Seguridad Social, es decir ocupadas, es relativamente bajo porque en la comarca existe un porcentaje elevado de mayores de 65 años (unas 2.900 personas) y también hay un gran sector de población joven. Además, en el medio rural aún hay muchas mujeres que no han accedido al mercado de trabajo.
A modo de ejemplo, la cabecera de la comarca, Andorra, tiene una población de 7.869 habitantes, mientras que la población ocupada asciende sólo a 2.434 personas, con 350 parados. Para entender estas cifras hay que tener en cuenta que además de las 1.156 personas con edades comprendidas entre 0 y 14 años y las 1.371 mayores de 65 años, existe un amplio grupo de prejubilados.
Por sectores de actividad, el más importante tanto a nivel de producción de riqueza como de número de empleados es el de la industria, al que sigue de cerca el sector servicios, la construcción y mucho más lejos el sector agrario.