La Comarca de Andorra-Sierra de Arcos contaba en 2003 con 11.138 habitantes, siendo una de las delimitaciones con mayor densidad de población por kilómetro cuadrado. Sin embargo, esta comarca ha ido perdiendo población en los últimos años, si bien no a un ritmo tan elevado como otras zonas rurales de la misma provincia.
La principal causa de esta pérdida de población se encuentra en la crisis del sector minero y el éxodo de los jóvenes hacia ciudades como Teruel o Zaragoza en búsqueda de puestos de trabajo cualificado. Para comprobar la importancia del sector minero en la población de esta comarca sólo hay que ver que a principios del siglo XX, en el año 1900, había 12.756 habitantes que con el auge de la minería llegaron a convertirse en 16.918 habitantes en 1960. A partir, de 1970 la población empezó de nuevo a decaer hasta llegar a los 12.606 habitantes en 1991 y ha continuado descendiendo hasta la actualidad, aunque no de forma tan acusada.
Por otra parte, la influencia de la inmigración aún no es demasiado destacada y procede, en su mayoría de países de la Europa del este.
Además, la comarca presenta un problema común a todas las sociedades occidentales desarrolladas y que no es otro que el envejecimiento de la población. De esta forma, un 22,4% de los habitantes de la comarca, es decir, 2.495 personas, superan los 65 años.
En lo que se refiere a sexos, la población está repartida de una forma bastante equilibrada puesto que según el padron de 2003 había 5.757 hombres y 5.381.
Por último, un 70,65% de la población de la comarca se encuentra en el municipio de Andorra, mientras que el 29,35%restante se reparte entre ocho municipios, lo que comporta unos contrastes demográficos importantes puesto que el municipio más grande, Andorra, cuenta con 7.869 habitantes y los más pequeños, que son Gargallo y Crivillén, no llegan a los 120 habitantes.